No puede evitar hurgar en la identidad. Verónica Eguaras explora el universo femenino, su status, el papel social, las reglas y los instrumentos adquiridos para ofrecer una narrativa fragmentada en la que se asoma a una identidad asediada, controlada, manipulada por uno mismo y por los demás. La autora trata de mirar hacia dentro con el fin de mostrar las emociones que anidan en cada mundo personal. Un asedio poco visible con el que teje una red de sutilezas poco predecibles.
Esconde el rostro y encorseta su cuerpo. Un anonimato que se desarrolla en distintos confines, dentro del hogar y en el lugar de trabajo. Por todas partes habita una máscara que la oculta. Es como una sombra, el lecho de pulsiones cuyo destino parece improbable. Está y no está. Hurga en la inmediatez y afronta el día a día. Apenas hay otras huellas que la anodina cotidianeidad. Las cosas más comunes son el apoyo para las vivencias. [...]
(Texto para el catálogo de la exposición "In-habiting",
Sala Plataforma, Centro Huarte de Arte
Contemporáneo, Navarra. 2008)
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